¡Ricos, y religiosos! ¿Qué más se puede pedir?

Jerusalén, a 28 de Adar

Querido público:

Este ha sido un día agotador. Hemos estado todo el día con el pueblo judío y en las sinagogas de las ciudades cercanas. Hasta aquél de arriba sabe quiénes somos, y el gran proyecto que tenemos en mente para convertir nuestra tierra en lo que Él siempre ha querido. Así sea.

Hemos recibido tu bendición, Elohim.

Que tu fuerza celestial cale en las mentes de los judíos, y derroque de todos ellos todo resquicio de votar a otro partido, porque cada resquicio es como una serpiente resquiciada, cuya piel queda, a pesar de haber resquiciado todo lo resquiciable. Que no haya resquicios, ni serpientes, ni nada de eso.

Así sea.

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